Johann Strauss
Compositor austriaco (25 de octubre de 1825, St. Ulrich, - 3 de junio de 1899) conocido especialmente por su valses, proveniente de familia compositora, era conocido también como Johann II o hijo, para diferenciarlo de su padre.
A lo largo de toda su carrera fue conocido con el rey del vals, llevó el vals de ser una danza campesina a un entretenimiento apto para la corte real y finalmente como símbolo de su país.
Johann Strauss II podemos decir que pertenece al movimiento llamado Romanticismo que se produjo con la llegada del siglo XIX, el cual tenía como características que era una música más humana y cercana al pueblo, nace la música ligera de “salón” para la diversión como lo era el vals.
Entre sus obras destacan las de música instrumental: 169 valses. Los más importantes son: "El Danubio azul", "Vida de artista", "Sangre vienesa" y el "Vals del Emperador". A partir de 1863 se consagró enteramente a las operetas (16), muchas de las cuales las estrenó en el teatro An der Wien: "El barón gitano", "El murcíelago".
op. 314 En el bello Danubio azul (1867) que es la traducción al español, escrita como favor para Johann Herbeck, director del Wiener Männergesangverein, en febrero de 1867 quien le dijo a Strauss que le escribiera un vals para su coro.
En sus obras se manifiesta la alegría de vivir para el Imperio, sin ninguna duda o melancolía exactamente como debían ser los grandes bailes de la Viena imperial. Su obra, amplia y elegante, ha ligado el nombre de los Strauss a la historia de la música, en particular a la historia del vals vienés
Sus melodías son apasionadas e intensa, sobre bases populares, generalmente con acompañamiento; el ritmo es libre y complejo: hay nuevas tonalidades y cromatismo con fines expresivos; a grandes rasgos siguen las formas clásicas, aunque con menos rigidez.
El vals es un baile de triple tempo moderado, o sea, tiene tres tempos en cada compás y generalmente no se toca ni muy rápida ni muy lentamente. Se cuenta un 1-2-3, 1-2-3 con énfasis en el "1" y menos en el segundo y el tercer compás, contrario a la corriente anterior donde eran más estrictos en la velocidad de las notas; Al principio hubo mucho debate con respecto a la decencia del vals, ya que requería más proximidad física entre el hombre y la mujer, pero para 1810 el baile era casi universalmente popular.
Relacionándolo con la pintura, Los pintores románticos defienden la libertad del artista, Los cuadros tienen muchos personajes. Se expresa movimiento, recogiendo un instante del movimiento, La pintura romántica es toda luz y color. El color es muy variado, ya que se defiende la libertad del artista. Los colores vienen del estado de ánimo del artista y del sentimiento que quiere provocar en el espectador. Hay cuadros con gran contraste de colores y también los hay monótonos. La luz determina la tonalidad del color. La pintura romántica rechaza las convenciones neoclásicas y sus rígidas reglas; supone un momento de renovación técnica y estética de importantes consecuencias para el futuro, situación que también se vio reflejada como ya he mencionado en algunas de las características musicales de la época.
Chopin, Frèdèric (1810 – 1849)
Compositor y pianista polaco. Se le considera uno de los creadores del romanticismo en la música. Abrió las puertas a nuevos terrenos en la armonía, siendo poseedor de un gran sentido y talento líricos. Su padre era un maestro francés que trabajó para una familia noble en Polonia y su madre una noble polaca. Desde niño mostró dotes para la música, especialmente el piano, que más tarde estudiaría con Elsner. En París contacta con Boccherini, quien lo introduce en la sociedad francesa. Tuvo una turbulenta historia afectiva con la escritora que firmaba con el seudónimo de George Sand. A pesar de residir desde los 20 años en Francia, su corazón patriota afecta a su arte, que refleja la música popular polaca, un primer atisbo de la entrada de nuevos pueblos a la historia principal de la música. Su prolífica obra está íntegramente dedicada al piano, y tendrá una decisiva influencia en la literatura universal para piano.
Muchos rasgos de la vida de Chopin son símbolos del romanticismo: su aire de misterio, su doloroso exilio , su inspiración atormentada, su refinamiento, incluso su temprana muerte por la tisis son temas románticos típicos; hay otras características en él que colocan a Chopin en una posición singular. Por ejemplo, su preferencia por la aristocracia y la monarquía. Poseedor de una gran cultura literaria, sus formas son sin embargo abstractas y libres de referencias de esa índole.
Si como intérprete casi no tuvo rival al piano, como compositor dedicó a este instrumento la mayoría de sus obras. Pianista técnicamente perfecto, impulsó una nueva técnica que revolucionó la interpretación de la época al combinar las melodías en ambas manos.
Compositor eminentemente romántico, basaba su sistema en la inspiración que le brotaba a través de la improvisación provocando unas melodías expresivas que normalmente llevaba la mano derecha que eran remarcadas por la riqueza rítmica y armónica que escribía para la mano izquierda en la que incluía la armonía modal.
Y si bien la crítica no ha temblado al critircar su falta de técnica para las formas complejas, de hecho como orquestador dejaba mucho que desear, dedicó su obra al igual que hicieran sus ídolos musicales,Bach y Mozart al goce del espíritu.
Su producción puede, por otro lado, agruparse en 3 categorías: a la primera pertenecen sus obras virtuosísticas, como los conciertos para piano, a la segunda las pedagógicas como los estudios, vals y preludios, integrando la tercera la música íntima de sus mazurkas.
Poseía una gran técnica pianística y un lenguaje lleno de ternura y nostalgia, que le hizo inspirarse en temas polacos para componer una obra llena de innovaciones melódicas, rítmicas y armónicas. Su armonía es de gran colorido y brillantez, con progresiones de acordes y modulaciones sorprendentes las cuales son características inminentes de la época.
El encanto melódico y la delicada esencia que se desprende de la música de Frédéric Chopin ha hecho de su obra un lenguaje único e incomparable que jamás ha podido ser imitado. Por otra parte la exquisita fluidez y habilísima escritura que presenta la vasta producción de este gran romántico, lo sitúan como un compositor pulcro en el detalle; verdadero cincelador de formas, resultando así sus partituras, una invalorable muestra de enseñanzas cuyo caudal emotivo dice de la honda inspiración de este artista que desarrolló su existencia en una de las épocas más caras a las emociones del espíritu.
Chopin, Frèdèric y Johann Strauss son dos grandes pioneros en el periodo romanticista cada uno brindando a este un toque especial, Strauss con su vals inigualable y romántico que fue capaz de llevarlo a una posición de alta alcurnia, también chopin con su inigualable manejo de las dos diferentes manos e influencia de su música natal.